NOMBRE

PROYECTO DE TITULO EN LA LAJUELA


Puesta en valor de una condición rural en función de la manera de ocupar el territorio.

OBRA DE TITULACION

http://lalajuela.blogspot.com/

Escuela de Arquitectura Universidad de Talca

Alumno

Claudio Urzúa Barraza

Año

2010

Proceso de Diseño

Mayo - Noviembre de 2010

Proceso de Construcción

08 de Diciembre de 2010 - 10 de Enero de 2011

Fecha de Entrega

17 de Enero de 2011

Profesor Guía

Germán Valenzuela Buccolini

Ubicación Geográfica

La Lajuela, Santa Cruz, Región de Ohiggins, Chile

Latitud 34°39’43”S, Longitud 71°25’25”O

...a 5 kilómetros desde Santa Cruz hacia la costa (Lolol)

Materialidad

Estructura de madera de pino, con base y fundaciones en durmientes de roble.

Paneles de Malla Acma, rellenos con 4,87 m3 de ramas de espino.


Superficie Construida

10,75 m2

Superficie Terreno

544 m2

Costo total de Proyecto

$1.115.950 Aporte Propio





Resumen

El encargo del taller de titulación, requiere la búsqueda de una condición particular en un lugar, en función de su forma de organización, construcción u ocupación. Esto lleva a la identificación de un germen que pueda dar paso a un estudio de interés común, que a la vez pueda concluir en un prototipo experimental que permita valorar la tesis.

Este estudio nace por una inquietud con respecto a los artesanos y su cultura, el porque están emplazados aquí, lejos de todo, en medio de los cerros. Supuesta­mente, la elección de su entorno escapa un poco de la lógica con que podríamos abordar el tema. Pero la ar­tesanía es una expresión cultural, que da cuenta de la forma con que se entiende el lugar y se saca partido a lo que se tiene a mano. Aparentemente, este caserío se emplazo en este lugar por ser un punto ubicado en la ruta que unía uno de los pueblos importantes del valle (Santa Cruz) con otro atractor relevante en el territorio como es la costa (Bucalemu).


Entonces, esta ruta obligada por comerciantes y campe­sinos, era un lugar estratégico para emplazar uno de los comercios que en ese tiempo podía tener más importancia para el mundo campesino, la venta y confección de chupallas. Lo agreste del entorno, lo seco del lugar, pese a estar entre dos fértiles valles, proporciona la ma­teria prima para los sombreros, la teatina.


Esta manera de entender el entorno es particular a la vida en La Lajuela, la fuente de trabajo, surge de lo que se tiene a mano; las construcciones, surgen con lo que se tiene a mano, la vida en La Lajuela se constituye en función de lo que se tiene cerca y del provecho que le puedo sacar a los objetos que el lugar me entrega.

La propuesta surge a partir de estas observaciones que tienen que ver con la forma de construir en La Lajuela, tomando un fuerte valor la manera en que se habita y se ocupa un predio y como esta construcción ordena los recorridos y circulaciones en su entorno.


Por otro lado es muy importante en el lugar, las vistas que se pueden lograr, por el echo de estar mirando un valle, es muy relevante la condición de atrio que consi­gue La Lajuela con respecto a Santa Cruz.


ARTESANIA / Patrimonio cultural e inmaterial








Introducción




LA NATURALEZA DE LAS COSAS


La n a t u r a l e z a d e l a s c o s a s tiene que ver con la lógica de elaboración y ordenamiento que se utiliza para establecer una determinada lugaridad y la condición espacial que genera en función de su simple­za y uso, donde su existencia azarosa da cuenta de los lugares en que existe una mixtura de actividades que definen al paisaje, donde el c u e r p o toma un rol importante en la medida que es el generador de volú­menes y el determinante, que permite que los signos formen parte de una m a n e r a d e h a b i t a r, pero que es prescindidle para que el paisaje aparezca.

L a n a t u r a l e z a d e l a s c o s a s es la manera de hacer y la explicación, por la que se rigen los elementos que forman parte de un paisaje, es en el fondo lograr una explicación para los fenómenos obser­vables y cotidianos, que surgen de la intuición del sujeto y que responde a la manera en que percibe el mundo (espacio-tiempo).


La naturaleza de las cosas surge, hace aparecer lo ver­dadero de su esencia; no oculta su condición, al contrario, se expone y se da a conocer con toda su volumetría y desgaste.

Es en este momento que las cosas toman v a l o r, don­de lo que realmente importa es su razón de ser, su con­cepción, su espacialidad y el habitante (sujeto).

Es el sujeto quien define la presencia y el posiciona­miento en el paisaje, donde crea formas inconscientes de su propia arquitectura mental, para luego ordenar y explicar el paisaje a través de sus propias interven­ciones.


El sujeto se sitúa en una preexistencia del paisaje. Lo complementa. Crea lo conocido, el objeto e inconscientemente genera la arquitectura objetiva del paisaje.


El sujeto proyecta su espacio. Vive su obra y materia­liza de su arquitectura, su conocimiento surge median­te la proyectación del espacio y del tiempo, que le son propios y a través de ellos crea posibilidades. Pero solo conoce lo que el mismo constituye o crea. No tiene una idea mas allá de lo que le es funcional, no sabe que logra con su construcción.



Horno de barro / La Lajuela


…se trata de una arquitectura que reivindica a través de su articulación el derecho de hacer emerger de nuevo los acon­tecimientos eternos, las simbologías fundamentales, siempre presentes en las marcas del hombre, y que, en su traduc­ción física, definen unos territorios mentales…


LUCA GALOFARO





Atemporalidades


1

Los s i g n o s e n e l p a i s a j e son un conjunto de variables que se conjugan para dar como resultado un elemento, ya sea funcional en el sentido de la labor que cumplen, o simplemente como iconos que permiten establecer ciertos limites o puntos de referencia.

Para que un elemento abandone su condición de simple objeto y se denomine s i g n o, debe formar parte de un contexto, que permita observar una complejidad en su manera de conformarse, son además el significado de una propuestas mentales del sujeto que los genera en función de la construcción de su percepción del entorno y de las necesidades que advierte en su entorno. Los signos son el resultado de un encuentro entre s i t u a c i o n e s, ya sean territoriales o funcionales, que a través del tiempo han permitido que el entorno del objeto se vaya transformando de manera tal, que su presencia no sea algo prescindible. De manera contraria, el objeto ha cumplido tal función dentro de su entorno, que este ulti­mo a adquirido el valor que tiene muchas veces gracias al objeto.


De modo similar, el p a i s a j e, es una porción de territorio que prescinde de la presencia humana para adquirir valor. Como elemento, el c u e r p o h u m a n o pasa a un rol secundario, pero muchas veces como actor, es el e s t r u c t u r a n t e y m o d e l a d o r del paisaje, donde a través de sus intervenciones condicio­na ciertos lugares para que se desarrollen actividades determinadas, funcionales o icónicas.

Arrieros en el camino antiguo / La Lajuela



2

Los elementos en el paisaje rural, son relativos a su función y responden a un uso. Su ordenación tiene que ver con la necesidad, la precariedad y la cotidianeidad. De acuerdo a esto forman parte de una lógica funcional de construir. Donde se construye en base a la superposición de elementos y responde a la manera de des­plazarse en el territorio; aleatoria, simple, funcional, especifica.

El d e s g a s t e que deja el tiempo en los materia­les, en la tierra misma, hacen que la cosas adquieran v a l o r, el valor del uso.


Bodega inclinada / La Lajuela


3

Las posibilidades de un lugar son en si una lugaridad, es visto como el lugar donde intervenir y donde se pue­dan alojar ciertas condiciones determinadas, además, por la topografía, es donde existe una condición ante­rior, antes de cualquier actividad, existe el lugar.

La condición previa define un lugar, a la que se suma la aparición de ciertos signos en el paisaje, temporales o atemporales, ya sean funcionales, productivos, o am­bos. La curva se impone y la topografía domina el pai­saje en función de la distorsión de la horizontal realzada por lo sinuoso y las ondulaciones del terreno, así surgen claros en el paisaje, que permiten la definición de ac­tividades con distintas connotaciones, los claros en la sinuosidad, son lugares aptos para el emplazamiento de elementos funcionales o volúmenes habitables.

Escalera en el cerco de ramas / La Lajuela



4

La naturaleza de los objetos, su origen y permanencia, tiene que ver con la definición espacial que se logra a través de ellos, (publico-privado, adentro-afuera, aquí-allá) y su funcionalidad.

Lo simple de la intervención contrasta con la condición de totalidad que alcanza y como construye un largo a través de la distancia que recorre, como estructura los limites y modela un total en función de la utilización de elementos cotidianos, con los mismos que articula un traspaso a partir de una necesidad, del requerimiento de pasar de un lado a otro.


Con un mínimo de elementos se consigue abordar un total, la construcción de un límite se refiere a una ne­cesidad y su materialización a la forma de entender el problema, donde el resultado es una línea en el paisaje que acompaña un uso.


Fogón / La Lajuela

5

La existencia de los s i g n o s en el paisaje rural, res­ponde a la necesidad del sujeto de establecer usos, determinar sectores o definir lugares, los que surgen como h i t o s aleatorios y que van definiendo una determinada manera de habitar.



...


Este estudio tiene que ver con el paisaje y como este se configura.

En relación a lo anterior, el paisaje surge en la medida que existe en él, testimonios de una forma de habitar.

El paisaje esta constituido por hitos (acontecimientos materializados) y por el sujeto (que es el generador de acontecimientos)







El Lugar








La Lajuela es una localidad ubicada a 5 kilómetros de Santa Cruz, es conocida principalmente por el trabajo que realizan los artesanos del lugar, posesionándose a nivel nacional por la producción de sombreros de teatina (chupallas), parte fundamental del apero del huaso, de ahí su importancia para la región, por ser la de Ohiggins, una de las regiones mas huasas del valle central de Chile.


La lajuela surge como una localidad emplazada en la ruta que una Santa Cruz y Lolol, su principal cualidad es ser un caserío caminero. Surge de la existencia del camino y en su estructura interna se constituye además por un camino antiguo que en algunos casos es una huella. Producto de su ubicación en los cerros establece la particu­laridad de ser un lugar que se recorre siempre en ascenso.



Una de las condiciones predominantes en el lugar es la posibilidad de situarse en un estado de contemplación con respecto al valle, por el hecho de estar emplazado en un cordón de cerros.




Por lo anterior, uno de los objetivos de este trabajo es logar establecer un punto en el caserío que permita valorar las vistas que se tienen y así, identificar una forma de valorar el paisaje en función de los objetos que ade­más allí surgen, ya que una de las principales condicio­nes del lugar es que al recorrerlo, se encuentran testi­monios de actividades atemporales que se posan sobre el paisaje y que permiten dimensionarlo, situarse en él, dando cuenta de un uso y una forma de habitar.



Corte esquemático / condición territorial en la que se encuentra La Lajuela con respecto al valle







Vista hacia el valle, Santa Cruz de fondo / cerro de la Lajuela



Vista hacia La Lajuela / cerro de la Lajuela







La Propuesta


Una intervención paisajística; marcada conceptual­mente por los elementos encontrados (tiene que ver con lo que generan y como modifican su entorno)

Establecer un nuevo hito, a partir de la lógica con que se emplazan los elementos existentes de manera que sea uno nuevo, que ponga en valor su entorno.


Valorar el suelo en función de su relación con el usuario a partir de su desvinculación de los recorridos


La propuesta busca reunir 2 escalas de trabajo

1- La escala de total, que esta dada por la influencia del camino, el recorrido que define y de la condición de observación que permite por estar empla­zado en un lugar alto con respecto a Santa Cruz

2- La escala del sujeto, que tiene que ver con la manera de construir en el lugar, la forma de emplazarse, de establecer una volumetría y definir actividades entorno a un elemento.


Para esto, se busca un punto en que comparecen en el proyecto las 2 escalas de interés, de manera de es­tablecer una relación entre los cerros y el camino que en el fondo es quien alberga las funciones del lugar.


Un elemento que responda a la forma en que los lugareños entienden su entorno y utilizan lo que tienen a mano.


Imagen del Lugar de la Propuesta / Vista Superior



La Obra












La intención de construir, tiene que ver con el deseo de ver materializado un concepto que deriva de ciertos arraigos con el campo.


La obra en la Lajuela, es en cierta forma la conceptua­lización de una serie de observaciones que tienen que ver con el paisaje y su usuario. En como un sujeto reco­rre sus predios y caminos y como se sitúa sobre él, te­niendo conciencia de que esta en un lugar pre-existente y por lo mismo en potencia.


Con esta obra no pretendo solucionar un proble­ma social, cultural ni económico, las ventas de los arte­sanos no subirán, ni el estado de aparente precariedad con que viven, a ojos de los que vivimos en la ciudad, será subsanado, no pretendamos que esta intervención sea la solución a los problemas de una comunidad. Es el estudio de una determinada forma de habitar, ocupar, recorrer, construir, y que se pretende poner en valor.

La valoración de las cosas en función del lugar en que se encuentran, de la gente que lo habita, es lo que se busca.


La manera en como se ocupan los materiales y como estos materiales, dentro de su precariedad, pueden constituir una obra de arquitectura, si se tratan de una determinada forma y con cierto grado de tecnología, es fundamental para este estudio.

Es llevar la arquitectura a lugares donde no la hay, es construir a la manera del lugar, con los materiales, con la levedad que se piensan las volumetrías y con la tem­poralidad que adquieren. Es improbable que una obra se mantenga en el tiempo constantemente sin tener modificaciones que alteren su apariencia de manera positiva o negativa (que además es relativa), es por ello que una de las condiciones de esta obra es que tenga modificaciones desde el primer momento de su construcción. Sabemos que la materialidad del cubo es orgánica, por lo tanto desde el momento en que se empezaron a llenar con ramas los paneles, estos fue­ron sufriendo mutaciones en su apariencia, de un vivo verde, a un café, que seguirá modificándose constante­mente y hasta que pierdan las hojas, seguirá cambian­do, las ramas quedaran, el objeto no será el mismo.


En el paisaje, un objeto que se modifica constantemen­te, toma valor en la medida que no es un evento repetiti­vo. No es monótono. Cada vez que se observa, se hace evidente que algo ha cambiado, y en relación a esto se puede establecer un contrapunto con el paisaje, cada vez que se mira hacia el valle, se ve que algo va cam­biando, los colores, sus elementos.

Una puesta en valor de un valle, desde la estructura in­terna de una localidad, donde el estudio de su forma de construir, su forma de vivir, y su forma de establecer relaciones, es en sí, lo que da pie a la construcción de una obra.


En el fondo, esta obra no ha sido un nuevo invento, sino que ha resultado de la capacidad de valorar lo existente. Es tomar la manera de construir del lugar, y aplicarle la energía necesaria para que se transforme en una obra de arquitectura reconocible.


Los objetos que se emplazan en el lugar, describen re­corridos y circulaciones, que son además, relativos a cada sujeto en particular. No existe el deseo de definir en la obra una manera de aproximarse a él, no hay una norma explicita, está la libertad y el soporte para que cada persona viva la obra de la manera que le parezca mas abordable.


Se construyen pautas, se determinan materiales, pero no se definen los usos, es un objeto en el paisaje que deriva en una manera de habitar.